Estamos en un momento histórico donde la sociedad cambia de manera vertiginosa. Hemos transitado de la sociedad industrial a la sociedad de la información. Ello propicia la migración del estudiante de un ámbito pautado, donde el docente es el centro del proceso, transmisor de conocimiento, donde el recurso didáctico por excelencia es el libro; a un entorno de amplias posibilidades, donde los estudiantes son protagonistas de cambio, responsables de su aprendizaje, constructores de conocimiento y comunicadores con una multitud creciente de canales y medios. Los jóvenes actualmente saben manejar y utilizar ampliamente las tecnologías de la información y la comunicación, con lo cual establecen nuevas formas de relación con los otros y con el conocimiento. Los otros debemos reconocer, en primera instancia, que los alumnos han sido formados en una dinámica tradicionalista; está acostumbrado a la dirección completa de su proceso de aprendizaje, está habituado a que le digan qué, cómo,...